sábado, 30 de noviembre de 2013

Palencia con "B" de Bicicleta


Como ciclistas urbanos nunca nos habíamos visto en el punto de mira de tantas personas. A veces nos sentimos un poco incómodos, como si estuviésemos cometiendo un delito, solo por estar usando la bicicleta, un medio de transporte sencillo, ecológico, económico y rápido, es decir: eficiente. Parece que a mucha gente no le gusta esta idea y que prefieren humos, ruidos, atascos, inseguridad del tráfico y la fea y sucia estampa habitual de las, hasta ahora, ciudades del futuro.
Pero… ¿sabéis qué? Nos gratificamos al ver que somos muchas las que no desistimos, ignorando todo tipo de agravios, de seguir usando la todopoderosa bicicleta día a día. Porque ella nos da libertad, salud y la posibilidad de ver nuestra ciudad de otra forma que hasta que no te montas en la bici no se puede percibir. Ni la gente ni las políticas que no comprenden y desprecian la bicicleta en la ciudad como un medio de transporte con una dimensión solidaria y beneficiosa para toda la ciudad, harán que dejemos de usarla porque, lejos de ser un medio meramente recreativo, forma parte de nuestras vidas. La usaremos tanto como podamos y como nos dejen, porque cuantas más bicis seamos, menos miradas y actos de intolerancia e incomprensión sufriremos y estaremos construyendo una ciudad mejor.

En todo esto, son muy importantes las políticas que se quieran adoptar para favorecer la integración de la bicicleta en las ciudades; integración que en muchos casos nunca se ha querido llevar a cabo, planificando la movilidad de la ciudad entorno a los vehículos a motor como visión única.
Nuestra ciudad, Palencia, es de las numerosas ciudades con unas condiciones ideales para que la bicicleta tenga una presencia determinante como medio de transporte en el día a día de sus ciudadanas. Una presencia que, lejos de interferir negativamente en el tráfico rodado de la ciudad, reportará una mejora en la calidad de vida de la ciudadanía y de la propia ciudad, tanto a nivel de salud y contaminación, de gasto económico y respecto al paisaje urbano.
La orografía, el tamaño, el volumen de tráfico y el clima de Palencia (con un régimen de precipitaciones muy bajo) son perfectos para incorporar este medio de transporte dentro del tráfico rodado. La prueba irrefutable de que esto puede ser una agradable realidad, es que ciudades en condiciones menos ventajosas (en cuanto a volumen de tráfico y extensión) están haciendo una gran apuesta por la integración de la bici. ¿Cómo? Empezando por favorecer su uso bien mediante carriles bici conectados y con sentido, sin obstáculos (no como el esperpento de carriles que tenemos aquí), o con una adecuada integración de las bicis en la calzada restando fuerza y velocidad a los vehículos a motor (a través de medidas como limitar la velocidad a 30 Km/h, estrechar carriles para hacer disminuir la velocidad de los coches por su propia seguridad y la de los ciclistas y peatones). Incentivar a que la gente se anime a coger la bicicleta haciéndola visible y garantizando una seguridad en su uso: la utilización de pinturas antideslizantes,  dejar áreas especificas para bicis en la parte delantera de los semáforos para que los coches tengan buena visibilidad de los ciclistas, poner aparcamientos útiles de bicicleta, desarrollar programas de educación vial en los colegios e institutos incorporando a la bici, crear rutas seguras para escolares (el proyecto de bicibus), modificar la ordenanza para la regulación del uso de la bicicleta en algunas zonas peatonales y en las aceras anchas para un uso compartido, implementar un sistema eficiente de préstamo de bicicletas (el que dispone ahora nuestra ciudad no solo se ha quedado obsoleto sino que no funciona), etc.

Estas y otras muchas medidas están ya siendo puestas en práctica por otros ayuntamientos de ciudades cuya movilidad es mucho más compleja que la de Palencia. A ellas y a sus impulsores queremos agradecer su valiente apuesta porque han sido y están siendo el campo de experimentación de un modelo de ciudad rompedor, un modelo de ciudad de futuro de verdad y no de las que nos quieren hacer creer por medio de políticas "smart" que se contradicen con las medidas tomadas en materia de "in-movilidad", como recientemente ha ocurrido en Palencia, creando un clima de conflictividad entre el peatón y la bicicleta que no existía.

Gracias a ciudades como Vitoria, Zaragoza, Sevilla, Barcelona y otras muchas, dentro y fuera de nuestras fronteras, hoy por hoy sabemos qué dirección debemos tomar en materia de movilidad y sostenibilidad. El ayuntamiento de nuestra ciudad, bajo la presión ciudadana ejercida en estos últimos dos meses, ha iniciado contactos con los colectivos ciclistas de la ciudad para recopilar ideas respecto a la movilidad en bicicleta y la integración de esta en la ciudad. 

Foto:Rita Andrade

Ya han sido dos reuniones en las que se ha hecho una radiografía del penoso estado de la ciudad respecto a la movilidad sostenible y se han aportado propuestas y soluciones realistas para empezar a cambiar el rumbo de Palencia en esta materia. Por supuesto que no hay un plan perfecto que sea aplicable a todas las ciudades, porque cada una tiene características diferentes (por suerte), lo que sí  que está claro, es que hay que creer en esta idea, porque tarde o temprano tendremos que hacerlo y ahora depende de que haya una voluntad política para facilitar el uso de la bici, un uso que es ya, afortunadamente, imparable.


La era de los combustibles fósiles toca su fin, ahora llega la era de los pedales.



Masa Crítica Palencia

miércoles, 27 de noviembre de 2013

Masa Crítica Noviembre


La Masa Crítica de Palencia saldrá a reivindicar el uso y la visibilidad de la bicicleta un viernes más. Vamos a combatir el frío pedaleando por una ciudad en la que se respete a las bicicletas y en la que lxs ciclistas podamos circular con seguridad. Ya sabéis: " Usa la bici a diario, celébralo una vez al mes".

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